Estos modelos se entienden por las propuestas teóricas que se toman de referencia para confeccionar las propuestas, que se ponen en uso en una determinada intervención orientadora.
MODELO CLÍNICO O DE COUNSELING
Propone la acción orientadora directa e individualizada, el orientador como terapeuta. Este modelo está centrado en el sujeto y es de carácter eminentemente terapeútico. En este modelo el orientador asume toda la responsabilidad, es él quien dirige el proceso, de ahí la importancia que se le da a sus características personales y a la preparación técnica que debe de tener. Es un modelo imprescindible en toda su acción orientadora. Como características encontramos que tiene como referente teórico los enfoques clásicos de la orientación de rasgos y factores y el counseling no directivo. El objetivo que persigue es la satisfacción de las necesidades de carácter personal y educativo; utiliza la entrevista y el diagnóstico como procedimientos de intervención individualizada. Cinco son sus fases: el hecho de que la solicitud de ayuda parte del cliente, lo habitual es la realización de un diagnóstico, en base a este se realiza un tratamiento para realizar un seguimiento.
Los componentes de un counseling efectivo según Dyer y Wriend (1975):
1. La efectividad viene dada por el cambio positivo del cliente.
2. La persona más importante en la relación de orientación es el cliente.
3. El orientador no debe actuar según su consideración particular.
4. El Counseling es probablemente el trabajo más difícil y el de mayor satisfacción con el que dos personas pueden verse implicados.
5. Se pretende un cambio conductual de los pensamientos, sentimientos y actuaciones, actuando en las causas que los generen.
6. El éxito de la relación de ayuda depende de la preparación del orientador.
7. Los cambios positivos ocurren por unos motivos.
8. Las características personales, relacionales y geográficas de cada persona son únicas.
Dos aspectos son los básicos: la relacion personal de ayuda y la entrevista como técnica fundamental.
Las dificultades que destaca Gordillo (1984) son de tres categorías:
- Las derivadas del orientador
- Las encontradas por parte del individuo
- Externas a ambos
Las ventajas son las relacionadas con el tratamiento de problemas, y los inconvenientes son que se muestra claramente ineficaz.
Álvarez Rojo (1994) recoge varias críticas: la primera plantea el hecho de que las intervenciones de los servicios de orientación se han dirigido casi exclusivamente al alumnado y mayoritariamente al que presentaba algún tipo de problema, la segunda expone que las intervenciones que se realizan bajo este modelo tienen un carácter reactivo frente a problemas ya presentes y se dan pocas intervenciones de tipo preventivo y la tercera refleja la ausencia que a menudo se da de una contextualización de los problemas.
MODELO DE PROGRAMAS
Plantea la acción orientadora directa y grupal. El orientador como colaborador.
Álvarez Rojo (1994) manifiesta que es en parte una alternativa al modelo clínico. Este modelo permite hacer efectivos dos principios de la intervención en orientación, el de prevención o proactividad y el de intervención social y educativa.
Bisquerra (1998) nos refiere la actualidad y vigencia de este modelo y de sus fases como marco de referencia de las intervenciones en orientación.
Características y tendencias actuales del modelo de programas (Bisquerra, 1998)
Álvarez Rojo (1994) recoge varias críticas: la primera plantea el hecho de que las intervenciones de los servicios de orientación se han dirigido casi exclusivamente al alumnado y mayoritariamente al que presentaba algún tipo de problema, la segunda expone que las intervenciones que se realizan bajo este modelo tienen un carácter reactivo frente a problemas ya presentes y se dan pocas intervenciones de tipo preventivo y la tercera refleja la ausencia que a menudo se da de una contextualización de los problemas.
MODELO DE PROGRAMAS
Plantea la acción orientadora directa y grupal. El orientador como colaborador.
Álvarez Rojo (1994) manifiesta que es en parte una alternativa al modelo clínico. Este modelo permite hacer efectivos dos principios de la intervención en orientación, el de prevención o proactividad y el de intervención social y educativa.
Bisquerra (1998) nos refiere la actualidad y vigencia de este modelo y de sus fases como marco de referencia de las intervenciones en orientación.
Características y tendencias actuales del modelo de programas (Bisquerra, 1998)
- La tendencia actual se dirige hacia los programas de tipo comprensivo.
- En ocasiones estos programas aparecen integrados en un programa más general del Centro.
- Para su puesta en marcha cuentan con personal docente y orientador.
- Estos programas asumen además de la intervención individual y grupal, otros aspectos y actividades de tipo comunitario.
- Los recursos del Centro y de la comunidad son cada vez más amplios y eficaces.
- En la integración en el curriculum de elementos de la orientación pueden surgir dificultades propias de la falta de coordinación.
- Son programas dirigidos a alumnos y padres.
- Se cuenta con la colaboración de padres, paraprofesionales, empresarios, sindicatos, etc.
- Su fundamentación teórica es bastante flexible y comprensiva. Predominan los enfoques cognitivos.
Podemos encontrarnos que cada autor hace una recopilación de características sobre este modelo y proponen distintas fases. Según Bisquerra (1998) debe haber siete fases:
1. Análisis del contexto
2. Identificación de necesidades, competencias y potencialidades.
3. Formulación de objetivos.
4. Planificación del programa.
5. Ejecución del programa.
6. Evaluación del programa.
7. Costes del programa.
Las ventajas de este modelo vienen de la mano de conseguir que todos los agentes se impliquen en un proceso colectivo. Permite que el orientador pueda desarrollar sus funciones globales y no únicamente algunas de ellas, facilita la autoorientación de los alumnos ya que se interviene desde varios sectores. Comparativamente con el Modelo de Servicios, Álvarez y Bisquerra (1996) encuentran muchas dificultades en su desarrollo:
a) Falta de hábito de trabajo desde esta perspectiva.
b) Preparación, disponibilidad y voluntad de los implicados.
c) Recursos humanos suficientes para desarrollar el programa con la extensión y condicionamientos que se requieren.
d) Estructura organizativa que permita tal funcionamiento, es un modelo cuyos objetivos han de esperarse y evaluarse a medio y/o largo plazo, etc.
MODELO DE CONSULTA
Sus orígenes se remontan al modelo clínico. Es la intervención indirecta, individual y/o grupal.
Morrill, Oetting y Husrst (1974) fueron los primeros en proponer la consulta como un modelo de intervención en orientación.
Actualmente el movimiento de consulta tiene bastantes derivaciones.
Se centra en la acción orientadora indirecta y en el orientador como asesor. La relación que se establece en el modelo de consulta es triádica, se establece la relación consultor consultante y el consultante lo hace con el interesado; el consultante actúa de mediador y realiza una intervención directa, mientras que el consultor está prestando su ayuda de una forma indirecta. En ella se suele establecer una relación consultor-consultante y del consultante con el interesado, aunque, a veces el consultor puede actuar de forma directa; para concretarla se sigue un proceso que integra cuatro fases: información y clarificación del problema, diseño de un plan de acción, ejecución de las actividades previstas en dicho plan y evaluación del mismo y aportar sugerencias al consultante.
Dos conceptos aparecen ligados a este modelo " consulta colaborativa" que se refiere a esa relación de igualdad y " el contexto de la colaboración" que permite establecer la relación de consulta contextualizada.
Respecto a las fases principales que constituyen el proceso de consulta, muchos autores se han ocupado de enumerarlas y describirlas. Gutkin y Curtis (1982) ofrecen la siguiente relación de fases:
1. Definición y clarificación del problema.
2. Análisis de las fuerzas que afectan al problema.
3. Posibilidad de estrategias y alternativas.
4. Evaluación de las posibilidades anteriores.
5. Especificar las responsabilidades de consultante y consultor.
6. Ejecutar la alternativa elegida.
7. Evaluar la efectividad de la elección y modificarlo, si es preciso.
Modelos dentro del de consulta
- Enfoque de salud mental
- Enfoques conductuales
- Enfoques de desarrollo de la organización
- Enfoques psicoeducativos
Se puede observar aunque las clasificaciones son numerosas, coinciden en la base de los modelos en cuanto al contenido, forma de intervención, contexto a los que se dirige, etc.
Este modelo se acerca a la concepción constructivistas de los procesos de enseñanza-aprendizaje y permite intervenir desde los tres principios básicos de la orientación: prevención, desarrollo e intervención social. Es un modelo idóneo para desarrollar adecuadamente la orientación y estimular que ésta sea un proceso compartido por todos los agentes educativos e imbricados en el hecho educativo. Los inconvenientes que presenta es la falta de disponibilidad de cierto sector del profesorado que sigue demandando el trabajo del especialista al margen del suyo como docente y la escasa tradición de esta intervención.
¿Cuál es la prevalencia de utilización en los centros educativos?
En mi opinión, creo que el que tendría menos prevalencia sería el modelo clínico porque tiene un carácter más individualizado. Los otros dos modelos a mi me parecen más completos y más idóneos para su utilización en centros educativos aunque yo creo que si tuviera que elegir entre algunos de los dos, elegiría al modelo de programas antes que al de consulta porque en el primero se puede intervenir tanto de manera indirecta como directa, sería mas flexible en mi opinión.
Para terminar, decir que la visita al Pintor Pedro Gómez la situaría dentro del modelo de programas ya que en este centro se intervenía de todas las maneras posibles y a todos los niveles a los que se pudiera llegar.
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